lunes, 5 de septiembre de 2016

Cómo sobrevivir a un secuestro o toma de rehenes

Sufrir un secuestro o retención por parte de terroristas o criminales es un peligroso y terrible calvario para el que los sentidos no están habituados y es muy difícil estar preparado. Ya sea una situación de robo o una operación llevada a cabo por extremistas, casi todo lo que vas a tener disponible son tu ingenio, tu capacidad de observación, y tu predeterminación. Afortunadamente y, con un poco de suerte, podría ser suficiente para ayudar a inclinar la balanza a tu favor.

Todo hay que admitirlo, este tipo de situaciones son dramáticas por naturaleza y si alguna vez te tocara vivirlo, dios no lo quiera, vas a tener que andar sobre una cuerda floja pero siempre hay algo que puedes hacer al respecto. Estos siete consejos seguro que te serán de gran ayuda.




1: MANTÉN LA CALMA, SIGUE ADELANTE

Los momentos iniciales de un secuestro o la toma de rehenes son los más peligrosos. Posiblemente al principio no tengas ni idea de las motivaciones de los secuestradores y ellos muy posiblemente no tendrán ni idea de tus capacidades o la de los otros rehenes que te acompañan. Las respuestas de pánico, las acciones impredecibles o los arrebatos pueden focalizar la atención sobre ti mismo y convertirte literalmente en objetivo.

Brian John Heard recomienda en su libro Kidnapped and Abduction: Minimizing the Threat and Lessons in Survival ser observador desde el principio. "Intenta recordar cada detalle que puedas, no sólo te ayudará de cara a una posible fuga, también podrás facilitar información de valor a la policía, lo que ayudará en la investigación, detención y condena de los secuestradores".

2: EVITA LA VISIÓN EN TUNEL

Cuando te ves sometido a una situación de amenaza o de peligro tu organismo se activa y tu foco de atención puede verse estrechado hasta puntos realmente peligrosos. En esos momentos es cuando las personas toman las peores decisiones para su supervivencia. Intenta mantener tu consciencia situacional en todo momento, debes estar al tanto de la situación real, el estado emocional de tus captores y averiguar sus intenciones. Si eres capaz de mantener la calma, podrás percibir correctamente las variables reales de la situación en la que te encuentras y serás más capaz de comprender los riesgos y peligros, tanto inmediatos como futuros, para poder proyectar de cara a posibles resultados de la situación y búsqueda de oportunidades para las acciones y opciones defensivas que puedan volverse disponibles para ti.

Intenta anotar o memorizar el número de atacantes o captores, cómo están armados y otros detalles como la lengua que hablan, su acento, su reclamada o motivos aparentes y demandas y, si es posible, los detalles de donde te están trasladando. Si estás con los ojos vendados y en un vehículo realiza un seguimiento de los giros (derecha e izquierda) y cuenta el tiempo aproximado entre ellos para obtener una idea aproximada de tu posible localización.

"Percibir, comprender y proyectar correctamente son los tres componentes esenciales de la consciencia situacional"

3: SUPERVISA Y GESTIONA EL TIEMPO

Tener un reloj es la manera más simple de no perder de vista el paso de las horas del día. Si no lo tienes, trata de realizar un seguimiento de horas de luz o al menos sentir los cambios de temperatura entre el día y la noche típicos de la oscilación térmica, si te encuentras en un sótano o bajo tierra intenta encontrar zonas de la pared o el techo que trasmitan mejor la temperatura exterior para mantener la orientación temporal.

"Hacer un seguimiento del tiempo, los horarios y las actividades a tu alrededor reduce la naturaleza pasiva de tu cautiverio"

Identifica los patrones de comportamiento de tus captores, como los tiempos que emplean en llevarte comida, quien la lleva, si hacen turnos de vigilancia, cada cuanto tiempo rotan aproximadamente... La observación de las actividades programadas te puede dar una ventaja potencial en un intento de escape. Identificar actividades repetitivas significa que puedes esperar lo que va a ocurrir en determinados momentos puntuales. Te será de gran ayuda para planificar con antelación tus acciones más inteligentes.

Hacer un seguimiento del tiempo, los horarios y las actividades a tu alrededor reduce la naturaleza pasiva de tu cautiverio.
Richard P. Wright, autor de Kidnap for Ransom: Resolving the Unthinkable dice que "los rehenes deben realizar ejercicios mentales todos los días para mantener su mente aguda y ayudar a recuperar y conservar la perspectiva. Los ejercicios simples tales como las tablas de multiplicar, recordar citas de grandes obras literarias, o reconstruir diálogos con los seres queridos puede y será de gran ayuda para mantener la agudeza mental".

4: TOMA CONCIENCIA DE LOS OBJETIVOS DEL JUEGO DE TUS CAPTORES

Averigua el por qué tus captores te tomaron como rehén e identifica sus objetivos. Si su objetivo es el intercambio ya sea como rescate o por otros rehenes, solo serás de valor si te mantienen con vida. La tendencia de los secuestradores con las fuerzas policiales y de seguridad es la cooperación, intenta no dar razones para que te hagan daño a ti o a otros rehenes. Ten en cuenta que si te secuestran durante una actividad criminal, tus captores van a mirar principalmente por su supervivencia y si te matan, no hay nada que impida el empleo de la fuerza de unidades de asalto contra ellos.

Cuando te conviertes en rehén de extremistas políticos o religiosos, las cosas se complican. En algunos casos los rehenes valen más vivos que muertos, pero hoy, el asesinato de rehenes políticos es otro método de terror empleado por grupos extremistas como el daesh, ISIS o EI.

"Si crees que tus captores tienen la intención de matarte sin importar sus demandas, no pierdes nada haciendo todo lo posible por escapar"

Intenta evaluar con qué probabilidad tus captores podrían matarte, sin importar lo que tu hagas. Que no es lo mismo que ser amenazado por no cumplir las órdenes de tus captores. Entonces se vuelve especialmente relevante que seas capaz de proyectar correctamente. Una vez que hayas observado y comprendido la situación, el proyecto de los resultados sobre la base de lo que sabes acerca de tus captores y sus motivos, si realmente crees que tienen la intención de matarte sin importar sus demandas, no vas a perder nada haciendo todo lo posible por escapar. El comportamiento de tus captores hacia ti puede darte alguna indicación en cuanto a esta posibilidad. Si te dejan de alimentarte, si el tratamiento que recibes tu u otros rehenes se convierte en deshumanizante o si ya no ocultan sus identidades a tu alrededor, puede ser una indicación de que la situación está terminando. Debes estar preparado para hacer todo lo posible por escapar si realmente crees que tienen la intención de lo peor.

5: CUIDA TU CUERPO. LO VAS A NECESITAR

Mantente físicamente activo. Ya sea para prepararte para el escape o simplemente para pasar a través de la situación con menor cantidad de estrés y terror, mantener la actividad física es fundamental. Establece momentos en los que puedas hacer todos los ejercicios posibles en el espacio que tengas disponible. Incluye ejercicios cardiovasculares y entrena tu fuerza con ejercicios como saltos, flexiones, isométricos.

Todo lo que puedas hacer te ayudará a combatir la depresión, a mantenerte activo y alerta, pero también te será de ayuda si encuentras el momento en el que escapar puede salvarte la vida.

6: EVITA DESTACAR

En lo posible, no hagas nada para atraer la conciencia de tu captor. Si tienes compañeros cautivos mézclate con ellos. No hagas nada que llame la atención o que te haga parecer alborotador. Si se te presenta la oportunidad de escapar, tendrás mayores posibilidades de éxito si no tienes un ojo extra vigilándote. 

Si te interrogan, intenta no parecer beligerante ni combativo (no importa lo bien que se ve en las películas de espías contra supervillanos). Tus argumentos, por buenos que sean, pueden llevarte a situaciones de represalia o aislamiento. Habla libremente de cosas intrascendentes, pero sé prudente en cuestiones tales como tus motivaciones o credos y cuidado con el juego de "poli bueno, poli malo" de rutina. Los criminales y los terroristas también lo utilizan como estrategia.

7: NO SEAS UNA VÍCTIMA MÁS DEL RESCATE

Los momentos más peligrosos del cautiverio son la captura inicial y la intervención de los equipos de rescate. Si has sobrevivido al cautiverio, asegúrate también de sobrevivir al rescate.
Según Brian John Heard, en su libro Kidnapped and Abduction: Minimizing the Threat and Lessons in Survival, "a pesar de ser poco consuelo encontrarte como rehén bajo coacción extrema, nunca hay que olvidar que, en la mayoría de los casos, solo serás de valor para tus captores si sigues con vida y querrán que siga siendo así. La experiencia demuestra que cuanto más tiempo te mantienen en cautiverio, no importa lo onerosa que sea la situación, más posibilidades tienes de sobrevivir al secuestro".

Cuando lleguen los equipos de asalto o intervención identifica los lugares por donde pudiera o se estuviera abriendo fuego, tírate al suelo y permanece a cubierto si puedes, en una situación desesperada tus captores pueden decidir usarte como escudo o simplemente matar a los rehenes. No te ofendas si los equipos de rescate no te reconocen inmediatamente como un rehén, recuerda que van armados, bajo situación de estrés y en medio de esa situación puedes ser confundido con tu enemigo. Si deciden detenerte, colabora todo lo que puedas y solo repite que eres uno de los rehenes y que das las gracias por el rescate. Con el tiempo serás identificado correctamente y tu pesadilla habrá llegado a su fin.

Extraido de Mundo Survivalista: http://www.mundosurvivalista.com/2015/11/17/c%C3%B3mo-sobrevivir-a-un-secuestro-o-toma-de-rehenes/

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